Delitos: integridad sexual en la Provincia de Buenos Aires. 2017-2025

Este informe analiza datos estadísticos sobre causas judiciales por delitos contra la integridad sexual registradas en el fuero Criminal y Correccional de la Provincia de Buenos Aires entre 2017 y 2025, observando tanto su evolución general como las diferencias entre departamentos judiciales.
Antes de adentrarnos en los resultados, es importante aclarar que loEste informe analiza datos estadísticos sobre causas judiciales por delitos contra la integridad sexual registradas en el fuero Criminal y Correccional de la Provincia de Buenos Aires entre 2017 y 2025, observando tanto su evolución general como las diferencias entre departamentos judiciales.

Antes de adentrarnos en los resultados, es importante aclarar que los cambios en la cantidad de denuncias no deben interpretarse automáticamente como un crecimiento/disminucion equivalente de los hechos de violencia sexual ocurridos. En delitos de estas características existe una distancia especialmente importante entre los hechos que ocurren, aquellos que llegan a ser denunciados y, finalmente, los que ingresan y son clasificados dentro del sistema judicial. 

En este sentido, las estadísticas judiciales constituyen una fuente valiosa -y una de las pocas estadisticas públicas disponibles- para conocer cómo la violencia sexual llega al sistema institucional, cómo ese registro cambió durante los últimos años y qué diferencias territoriales aparecen dentro de la Provincia de Buenos Aires. 

El dato central en el período es el crecimiento del volumen registrado entre los extremos de la serie (gráfico 1). Las causas pasan de 13.632 en 2017 a 19.632 en 2025: 6.000 registros adicionales, equivalentes a un aumento del 44%. En términos de tasa, la tendencia en aumento es similar y pasa de 80,1 a 112,5 denuncias cada 100.000 habitantes (+40%). El crecimiento se concentra inicialmente entre 2017 y 2019, cuando las causas aumentan 61% en apenas dos años. La trayectoria, sin embargo, no es lineal. Desde 2022 comienza un descenso: en 2025 el volumen es 15% menor que en 2021, pero permanece muy por encima de 2017. La reducción reciente, por lo tanto, no implica un retorno a los niveles iniciales.

A nivel departamental, es interesante ver cómo los valores absolutos y las tasas describen fenómenos distintos. En 2025 San Martín registra 2.552 causas, Lomas de Zamora 1.990, Quilmes 1.906, La Matanza 1.767 y La Plata 1.618; en conjunto concentran aproximadamente la mitad del total provincial. Sin embargo, el tamaño poblacional altera fuertemente la lectura territorial.

En el gráfico 2 se presentan los departamentos judiciales según tasa de denuncias en 2025. Se observa que San Martín es el caso más crítico por la combinación de volumen y tasa: con 140,8 cada 100.000 habitantes encabeza la tasa de denuncias en 2025 y, al mismo tiempo, posee la mayor cantidad absoluta de causas. Moreno-General Rodríguez (137,1) y Dolores (136,1) completan el grupo de tasas más elevadas, seguidos por Zárate-Campana (129,7) y Quilmes (128,6). 

En cambio La Matanza muestra el contraste más claro entre cantidad e incidencia relativa. Aunque reúne 1.767 causas, su tasa es 96,4, claramente inferior al promedio provincial. Dolores exhibe la situación inversa: con sólo 490 causas alcanza 136,1 cada 100.000 habitantes. En el extremo inferior aparecen Trenque Lauquen, Azul, Junín, Morón y La Matanza.


Desde 2019 -año en la que aparece desagregada esta categoria-, el abuso sexual simple constituye ampliamente la categoría más numerosa: se registraron 16.412 causas en 2019, se alcanzó un máximo de 17.168 en 2022 y luego se observa una reducción hasta 12.736 en 2025, un 22% menos que en 2019.

El abuso sexual con acceso carnal, en cambio, presenta una evolución bastante más estable. Pasa de 1.336 causas en 2017 a 1.678 en 2025, lo que representa un aumento cercano al 26%, aunque con oscilaciones: alcanza 1.819 casos en 2019, cae a 1.479 en 2020, llega a un máximo de 1.897 en 2022 y luego desciende moderadamente. 

Las diferencias departamentales también muestran un patrón distinto al del abuso simple. Los departamentos de Necochea (21,0), Mar del Plata (20,5), Zárate (18,2) y Bahía Blanca (18,1)  tienen las tasas más elevadas mientras que San Martin (1,7), Morón (5,4) y La Matanza (5,5) las más bajas. El caso de San Martín resulta particularmente llamativo: es por amplio margen el departamento con mayor cantidad de abusos sexuales simples en 2025 (1.891), pero registra solamente 31 causas con acceso carnal. Esto sugiere que, además de las diferencias en volumen total, existen perfiles distintos en la composición de las causas entre departamentos judiciales, que pueden estar vinculados tanto con las características de los hechos denunciados como con las modalidades de recepción, clasificación y registro institucional.

Al analizar la tendencia de las causas agrupadas -sumando las tres categorías legales- Quilmes presenta el mayor crecimiento relativo: su tasa pasa de 69,9 en 2017 a 128,6 en 2025, un incremento de 84%. Por otro lado, San Martín y Pergamino aumentan 65%; Moreno-General Rodríguez, 54% y La Matanza, 49%, entre otras (gráfico 3). El aumento provincial, por lo tanto, no surge de un único territorio sino de una expansión bastante extendida de las tasas de registración.

Los resultados permiten señalar al menos cuatro hallazgos principales. Primero, el nivel de registro de 2025 es sustancialmente superior al de 2017, aun después del descenso iniciado tras el máximo de 2021. Segundo, la heterogeneidad territorial es muy marcada: San Martín, Dolores y Moreno-General Rodríguez se ubican persistentemente entre las tasas más altas, mientras Trenque Lauquen, Azul y Junín muestran tasas mucho menores en 2025. Tercero, los grandes departamentos del conurbano no conforman un bloque homogéneo: San Martín y Quilmes combinan tasas elevadas con grandes volúmenes, mientras La Matanza y Morón presentan muchos registros pero tasas relativamente bajas. Cuarto, las diferencias territoriales también se expresan en la composición de las causas: mientras el abuso sexual simple presenta tasas significativamente más elevadas, el abuso sexual con acceso carnal registra niveles menores y un patrón territorial diferente.

Los resultados invitan a seguir profundizando el análisis mediante investigaciones cualitativas que permitan comprender mejor los factores que inciden en la denuncia, el registro y la clasificación de los casos, así como las prácticas de las instituciones que reciben y procesan las denuncias.

s cambios en la cantidad de denuncias no deben interpretarse automáticamente como un crecimiento/disminucion equivalente de los hechos de violencia sexual ocurridos. En delitos de estas características existe una distancia especialmente importante entre los hechos que ocurren, aquellos que llegan a ser denunciados y, finalmente, los que ingresan y son clasificados dentro del sistema judicial. 

En este sentido, las estadísticas judiciales constituyen una fuente valiosa -y una de las pocas estadisticas públicas disponibles- para conocer cómo la violencia sexual llega al sistema institucional, cómo ese registro cambió durante los últimos años y qué diferencias territoriales aparecen dentro de la Provincia de Buenos Aires. 

El dato central en el período es el crecimiento del volumen registrado entre los extremos de la serie (gráfico 1). Las causas pasan de 13.632 en 2017 a 19.632 en 2025: 6.000 registros adicionales, equivalentes a un aumento del 44%. En términos de tasa, la tendencia en aumento es similar y pasa de 80,1 a 112,5 denuncias cada 100.000 habitantes (+40%). El crecimiento se concentra inicialmente entre 2017 y 2019, cuando las causas aumentan 61% en apenas dos años. La trayectoria, sin embargo, no es lineal. Desde 2022 comienza un descenso: en 2025 el volumen es 15% menor que en 2021, pero permanece muy por encima de 2017. La reducción reciente, por lo tanto, no implica un retorno a los niveles iniciales.

A nivel departamental, es interesante ver cómo los valores absolutos y las tasas describen fenómenos distintos. En 2025 San Martín registra 2.552 causas, Lomas de Zamora 1.990, Quilmes 1.906, La Matanza 1.767 y La Plata 1.618; en conjunto concentran aproximadamente la mitad del total provincial. Sin embargo, el tamaño poblacional altera fuertemente la lectura territorial.

En el gráfico 2 se presentan los departamentos judiciales según tasa de denuncias en 2025. Se observa que San Martín es el caso más crítico por la combinación de volumen y tasa: con 140,8 cada 100.000 habitantes encabeza la tasa de denuncias en 2025 y, al mismo tiempo, posee la mayor cantidad absoluta de causas. Moreno-General Rodríguez (137,1) y Dolores (136,1) completan el grupo de tasas más elevadas, seguidos por Zárate-Campana (129,7) y Quilmes (128,6). 

En cambio La Matanza muestra el contraste más claro entre cantidad e incidencia relativa. Aunque reúne 1.767 causas, su tasa es 96,4, claramente inferior al promedio provincial. Dolores exhibe la situación inversa: con sólo 490 causas alcanza 136,1 cada 100.000 habitantes. En el extremo inferior aparecen Trenque Lauquen, Azul, Junín, Morón y La Matanza.


Desde 2019 -año en la que aparece desagregada esta categoria-, el abuso sexual simple constituye ampliamente la categoría más numerosa: se registraron 16.412 causas en 2019, se alcanzó un máximo de 17.168 en 2022 y luego se observa una reducción hasta 12.736 en 2025, un 22% menos que en 2019.

El abuso sexual con acceso carnal, en cambio, presenta una evolución bastante más estable. Pasa de 1.336 causas en 2017 a 1.678 en 2025, lo que representa un aumento cercano al 26%, aunque con oscilaciones: alcanza 1.819 casos en 2019, cae a 1.479 en 2020, llega a un máximo de 1.897 en 2022 y luego desciende moderadamente. 

Las diferencias departamentales también muestran un patrón distinto al del abuso simple. Los departamentos de Necochea (21,0), Mar del Plata (20,5), Zárate (18,2) y Bahía Blanca (18,1)  tienen las tasas más elevadas mientras que San Martin (1,7), Morón (5,4) y La Matanza (5,5) las más bajas. El caso de San Martín resulta particularmente llamativo: es por amplio margen el departamento con mayor cantidad de abusos sexuales simples en 2025 (1.891), pero registra solamente 31 causas con acceso carnal. Esto sugiere que, además de las diferencias en volumen total, existen perfiles distintos en la composición de las causas entre departamentos judiciales, que pueden estar vinculados tanto con las características de los hechos denunciados como con las modalidades de recepción, clasificación y registro institucional.

Al analizar la tendencia de las causas agrupadas -sumando las tres categorías legales- Quilmes presenta el mayor crecimiento relativo: su tasa pasa de 69,9 en 2017 a 128,6 en 2025, un incremento de 84%. Por otro lado, San Martín y Pergamino aumentan 65%; Moreno-General Rodríguez, 54% y La Matanza, 49%, entre otras (gráfico 3). El aumento provincial, por lo tanto, no surge de un único territorio sino de una expansión bastante extendida de las tasas de registración.

Los resultados permiten señalar al menos cuatro hallazgos principales. Primero, el nivel de registro de 2025 es sustancialmente superior al de 2017, aun después del descenso iniciado tras el máximo de 2021. Segundo, la heterogeneidad territorial es muy marcada: San Martín, Dolores y Moreno-General Rodríguez se ubican persistentemente entre las tasas más altas, mientras Trenque Lauquen, Azul y Junín muestran tasas mucho menores en 2025. Tercero, los grandes departamentos del conurbano no conforman un bloque homogéneo: San Martín y Quilmes combinan tasas elevadas con grandes volúmenes, mientras La Matanza y Morón presentan muchos registros pero tasas relativamente bajas. Cuarto, las diferencias territoriales también se expresan en la composición de las causas: mientras el abuso sexual simple presenta tasas significativamente más elevadas, el abuso sexual con acceso carnal registra niveles menores y un patrón territorial diferente.

Los resultados invitan a seguir profundizando el análisis mediante investigaciones cualitativas que permitan comprender mejor los factores que inciden en la denuncia, el registro y la clasificación de los casos, así como las prácticas de las instituciones que reciben y procesan las denuncias.